EL SINDICATO ENCARÓ EL ASBESTO NO SOLO COMO UN PROBLEMA DEL SUBTE SINO COMO UN PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA

  •  por Prensa del Subte [JG]
  •  Publicado el 3 de enero
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Jorge Afarian es abogado y acaba de defender su tesis por la que obtuvo el título de Doctor en Derecho de la UBA. El tema de su trabajo fue el asbesto en el subte y cómo su sindicato, la AGTSyP, encaró esa pelea por la salud de los trabajadores pero también por la salud de los usuarios, usuarias, vecinos y vecinas. Según Jorge esto se trató de una excepción, que son raras en derecho, pero que ofrecen alternativas para la comprensión del fenómeno jurídico.

Jorge se acercó al sindicato a través de Guillermo Gianibelli entre el 2016 y el 2017. Momentos donde estaba presente la cuestión de la personería gremial. A poco de asumir, el gobierno de Mauricio Macri arrebató por la fuerza lo que se había ganado por de hecho y por derecho. A partir de 2018, cuando el sindicato comenzó a denunciar la presencia de asbesto en la red, Jorge se vinculó por ese lado, participando en marchas y en conferencias. En 2019 hace contacto con Taller Rancagua y con la Secretaría de Salud Laboral desde donde colaboró, junto a otros profesionales y trabajadores, de la reclamación que se presentó ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y del proyecto de ley sobre eliminación del asbesto instalado.

Sobre su tesis doctoral explicó que: “La Ley de Asociaciones Sindicales tiene un modelo que empecé a cuestionar con este sindicato. Sobre todo en lo que se refiere al interés colectivo, que se circunscribe a las condiciones laborales. A partir de la experiencia del subte, se amplía la representación. No solo se trata de las condiciones laborales de los trabajadores del subte, sino que representa intereses más vasto.” Según el profesional, el interés colectivo, como se entiende en términos clásicos en el derecho jurídico, se trastoca a partir del accionar de la AGTSyP.

“No se trata solo de un problema acotado a lo gremial, a un grupo de trabajadores de una actividad, sino que también, por cómo lo encaró el sindicato, se trata de un problema de salud pública, de medio ambiente.” Señaló Jorge y destacó que: “El sindicato no se limita a interceder por sus trabajadores sino que se convierte en un interlocutor más amplio. Esto corre el límite de la normativa. Es una excepción. Extiende la categoría del interés colectivo, que va de los trabajadores del subte y aborda el medio ambiente y la salud pública. Esto hace que el sindicato intervenga en políticas más complejas como por ejemplo el proyecto de ley. El sindicato convocó a la redacción de ese proyecto de ley que no está destinado solo al ámbito laboral, sino también al ámbito público y privado.”

Con esto último hace referencia al proyecto de ley que se presentó en el Congreso para la eliminación del material cancerígeno. Este proyecto fue impulsado colectivamente por AGTSyP y por especialistas de Salud Laboral. No se limita al subte y el premetro sino que es de largo alcance y de proyección nacional. En esta postura el sindicato encaró la problemática, entendiendo que es un asunto de los trabajadores del subte pero también de, por ejemplo, el resto de los trabajadores que viajan o usan la red para ir a su lugar de trabajo, como también de los que trabajan en los distintos comercios que hay bajo tierra. Jorge sostuvo que: “el amparo que presentaron en 2019 y que la justicia avaló es un amparo ambiental de clase, ¿por qué de clase? Es clase en el sentido de categoría jurídica donde el sindicato, en este caso, representa a las distintas clases: los/as trabajadores/as, los usuarios/as, los afectados/as, los trabajadores/as que no son estrictamente del subterráneo, como los comerciantes. El amparo los abarca a todos.”

De esta manera el sindicato estiró y expandió lo que jurídicamente se comprende como “representación” llevándola más allá de lo acostumbrado. Muchos juristas o abogados pueden considerar esto como un dolor de cabeza, sin embargo Jorge lo ve de otra manera: “Es una rareza. Sale de la normalidad. Siempre me interesaron las excepciones que en derecho son raras. Pero son interesantes porque ofrecen alternativas de cómo interpretar el derecho”.